Dos hermanos desaparecieron y no dejaron rastro. 3 años más tarde aparecen en la puerta de su casa.

Durante todos esos años no tuvieron ni una sola pista de ellos.

Cuando Harry Speath fue a recoger a sus pequeños hijos ,de 4 y 5 años, a su escuela en Brisbane, Australia en diciembre del 2014, todo cambió de forma repentina y de una forma horrible. Al llegar al lugar, los profesores le dijeron a Harry que sus hijos no estaban en el establecimiento. Es más, que incluso no habían ido a clases en varios días.

El padre se desesperó. La ultima vez que había visto a los niños había sido junto a su madre. Temió que ella se los hubiese llevado a Europa, puesto que ella tenia familia en el Reino Unido. Pensó las peores cosas. Así que comenzó una incansable y desgarradora búsqueda.

Primero fue donde su ex esposa, pero nadie le abrió la puerta. Entonces las sospechas de Harry incrementaron. Pero trabajó codo a codo con la policía. El proceso fue difícil. La investigación condujo a muchos consejos falsos y contratiempos frustrantes.

Lo que hizo las cosas aún más confusas y preocupantes fue el hecho de que Serena y Thomas no estaban inscritos en ninguna escuela en todo el estado. Además, sus tarjetas de Medicare no se habían usado. Era como si Serena y Thomas se los hubiera tragado la tierra.

Pero Harry, ahora de 61 años, se negó a perder la esperanza. Utilizó todos los recursos que pudo. Gastó su dinero en abogados, investigadores privados y especialistas en recuperación infantil.

Creó una página de Facebook dedicada a encontrar a sus queridos hijos. Compartió su historia con publicaciones y medios de noticias. Incluso en mayo de 2017, publicaron bocetos de fotos actualizadas para mostrar cómo lucirían Serena y Thomas en la actualidad, tras 3 años de búsqueda.

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Cada año desde que los niños desaparecieron, Harry encendió velas para Serena y Thomas el 25 de mayo, Día Internacional de los Niños Desaparecidos.

Todo parecía perdido. Hasta un día de diciembre del 2017, donde todos los esfuerzos tomaron sentido. Agentes de la Policía Federal australiana aparecieron en su puerta con dos regalos navideños anticipados: sus niños desaparecidos.

Serena y Thomas, ahora de 9 y 8 años, fueron encontrados en Sunshine Coast con su madre, a casi 100 millas de donde desaparecieron.

La policía dice que los hermanos sufrieron “secuestro familiar”, que según Child Find of America, “Un secuestro familiar ocurre cuando un miembro de la familia toma o mantiene a un niño en violación de los derechos legítimos del padre / tutor legal “.

Mientras su madre se presentó ante el Tribunal Federal de Circuito de Australia, Harry volvió a estar con sus hijos.

Ahora están de nuevo juntos en casa, reconstruyendo tres años de recuerdos perdidos. “Muchas gracias por todo su apoyo. Este es el mejor regalo de Navidad”, escribió Harry a sus seguidores.

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